sábado, 24 de mayo de 2008


no hubieras dicho que me amabas,

si sólo hubieras dibujado con tu mano cabal
la mansedumbre de mi cuerpo,
si me hubieras asaltado en silencio,
como el agua,
si hubieras venido a mí como un sonámbulo,
todo pulso, y calor, y piel, y lengua.

Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
esta noche,
esta noche tan amarga
me sería más fácil caminarla.
Caminarla sin ti que estás mordido
como el pan de vagabundo en la ventana,caminarla,
sin ti, que te has herido
como el pájaro de vientre prolongado.
Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
si sólo hubieras llegado con tu hoy
simple y rotundo como un cero
y nada más, y nada de ayer y tu castigo,
y tu culpa y tu viejo carro uncido.
Si me hubieras penetrado sin palabras,
solo y único, en silencio, acorazado.
Si me hubieras metido con tu carne
con la boca afirmada a la moneda,
si me hubieras logrado sin hablarme…
Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
si sólo hubieras descendido oscuro
y anónimo y feroz y enmudecido,
qué fácil caminar esta noche
de ciudad dilatada en bocacalles.
Qué fácil detenerse en las esquinas
y en las manos que juegan a ser rosas
sobre el limpido cristal de las vidrieras
¡Qué fácil el otoño y el olvido!

viernes, 23 de mayo de 2008

Ojos


Tus ojos
Tus ojos, son veneno para mi vientre.
Ay! Como quisiera,
Tus labios rodarán por mi cuerpo
Que bebieras la miel
Que suda y se vuelve densa
Si me miras.
Tus ojos, desvían el camino
De mis venas
Y mi cuerpo es un panal,
Mis labios un aguijón
Si me besas.
Tus ojos, truncan mi salida,
Tus ojos excitan mi ser
Y ante ti mi corazón empalidece.
Amor, si me besas,
Cuidado, pues no quiero
Que tu lengua se ampolle,
Ni tampoco quiero que tu fuero interno
Se inunde en mi dulce saliva.
Tus ojos son madrugada
Son ansia de mí ser,
Deseas navegar en sus olas.Tus ojos sólo ven carne,
Deseo, y lujuriosos están,
Llenos de fortuitos besos acelerados
Y su forma, sólo te recita
Versos de asco.
Tus ojos, son virutas,
A mi poder
Encarnecidas.

Son mias...



TUS MANOS

No tienen sitio tus manos
entre mis manos.
No tienen sitio.

Porque sus leves temblores
no son de amores,
sino de frío.

Las manos enamoradas
no están calladas.
Hablan a gritos.

Tus manos están vacías
y entre las mías
no tienen sitio.

No te puedo olvidar...


Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día . . .
y no puedo olvidar.
Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,
casi aburridamente, sobre un tema vulgar.
Puedo decir tu nombre con voz indiferente . . .y no puedo olvidar.
Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, así, como al azar . . .
Puedo verte con otro sin suspirar siquiera.
Y no puedo olvidar.
Ya ves: Tú no sospechas este secreto amargo,
más amargo y profundo que el secreto del mar . . .
Porque pude dejar de amar, y, sin embargo,
no te puedo olvidar

martes, 20 de mayo de 2008

Te bese....


En la sombra de tu cuerpo te bese
En lo oscuro que no es tu rostro,
Mucho menos tus labios ¿qué son tus labios?
Tan solo eso, labios, roca fundida en infiernos,
Camino infinito en abismos, agujas de mi pecho,
Son tus labios y no míos.
En la sombra de tu cuerpo te aprendí:
Memorice tus caderas, tus reciprocidades
Y sobre esa misma sombra te volví a besar.
Te bese en la tarde, hasta la noche
Te bese en la sombra aun perdida en penumbras,
Esa sombra, tu sombra, sin la mía.
Te compara a ti y a tu sombra; te prefiero mas en carne
Porque al besarte te siento fría
¿qué mas? Es porque siento el suelo en que te reflejas.
En la sombra de tu cuerpo te bese sin tenerte
Y sobre esa oscura franja
Te hice años en las piernas,
Fundiéndome exactamente donde esta tu vientre
¡Bueno!, ya sin mas que oler tu abismo
te fijo la mirada y me pierdo,
y te amo, y te quiero, y te beso
y tu sombra, y tu cuerpo, y no...
...y no te tengo.

Te pienso....


Te extraño.


Te extraño cada paso que doy sin ti a mi lado.

Te extraño cada segundo que mis manos no tienen las tuyas.

Te extraño cada momento que tu voz resuena en mi mente.

Te extraño cada mañana que despierto abrazando mi almohada.

Te extraño cada instante que tus ojos no me están mirando.

Te extraño cada vez que mi lengua toca mis labios solitarios.

Te extraño cada latido que mi corazón te busca.

sábado, 26 de abril de 2008

Las mujeres de mi generación


Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa...

Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan... Herederas de la "revolución sexual" de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor, al menos en este mundo y en esta vida.

Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéteres de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar . Se vistieron de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo, bebieron ron cubano y aprendieron de memoria las canciones de Juan y de Pablo.

Adoraban la libertad, algo que hoy le inculcan a sus hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores, y, sobre todo, juraron amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicieron y que hoy siguen haciendo en su hermosa y seductora madurez. Supieron ser, a pesar de su belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas, diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando le abren la puerta del carro para que suba, se inclina sobre el asiento y, a su vez, abre la de su pareja desde adentro.

La que recibe a un amigo que sufre a las cuatro de la mañana, aunque sea su ex novio, porque son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues su sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que están dispuestas a servirnos el octavo whisky y a poner, por sexta vez, esa melodía de Santana.

Por eso, para los que nacimos entre las décadas del 40, 50 y 60, el día de la mujer es, en realidad, todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú.

¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación! Y si es más de 45....

A medida que avanzo en edad, valoro las mujeres que tienen más de cuarenta y cinco, más que a cualquiera. Aquí hay algunas razones de por qué.

Una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte "Qué estás pensando?". No le interesa lo que estás pensando.

Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de football ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 45 se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere, son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.

Una mujer de más de 45 ya tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Las mujeres de más de 45 están dignificadas. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en el medio de la ópera o en el medio de un restaurante caro. Por supuesto que si piensan que te lo mereces no van a dudar en dispararte un tiro.

Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Las mujeres de más de 45 tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga.

Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.

Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco.

Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, bien vestida, sexy, hay un hombre de más de 50.... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.

Señoras, les pido perdón por ello....


Santiago Gamboa, escritor colombiano...