lunes, 25 de mayo de 2009
jueves, 26 de marzo de 2009
Espérame......
Espérame y yo
pero espérame mucho.
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen
y cuando el calor llegue, no dejes de esperar.
Espérame cuando ya nadie espere
y el ayer se haya olvidado ya.
Espérame aún cuando de lejos
mis cartas no lleguen más.
Espérame cuando ya todos
se cansen juntos de esperar.
Espérame y yo volveré.
No quieras bien te ruego
a los que repitan de memoria
que ya es tiempo de olvidar
aun si la madre o el hijo ya creyesen que no existo ya.
Deja que los amigos
sentados junto al fuego
se cansen de esperar
y beban vino amargo
en honor a mi recuerdo.
Espérame y con ellos
no te apresures a beber.
Espérame y yo volveré
para que la muerte rabie.
Aquél que nunca me ha esperado
tal vez dirá de mí
el pobre tuvo suerte.
No comprenderán jamás
los que jamás han esperado
cómo tú del fuego me salvaste
de cómo he sobrevivido
lo sabremos sólo tú y yo.
Es que sencillamente me esperaste
como nunca nadie me esperó
domingo, 25 de enero de 2009
Y aqui.....
Y aquí te espero... entre un ir y venir de días de insomnio, de días de estar muy mal estando bien, confundiendo recuerdos con proyectos, tan lejos y tan cerca. Hoy te espero sin esperarte, sin dejar de tener fe... aún sabiendo que no vas a llegar, a una cita cuyo lugar no conoces, porque nadie te ha llamado a venir... Y aquí te espero.... odiando sin odiarte, por tener la inocencia de antes de ser culpable, por causarme esto, que sin ser tu propósito el herirme, me lastima el alma, y más de una vez me juré no volver a hablar de amor y me mentí de nuevo... y es que sin entenderme me entendías y pensé que al no verte, no notaría mi corazón la falta que le haces... Y aquí te espero... al ver tu imagen como un retrato en mi mente, que aunque me mira de reojo pidiéndome perdón por algo que desconoce, me condenas a días más grises que un sentimiento muerto, y no tendré ya que robarte un beso, y hoy será de nuevo a la soledad, a no tener nada que decir; si acaso solo una mirada cargada de esperanza, guardando recuerdos de cosas que no llegaron a realizarse, de promesas no hechas, de falta de razón suplicando que la cordura no moleste al recordarnos que no puede ser, que nunca sería y que nunca será, pero que aún sin existir han sido los días más maravillosos que jamás habré vivido...
Deja que mis manos.....
Deja que mis manos,
sombra,
no se extiendan
inútil en la oscuridad ,
deja que acaricien tu rostro
si tenerlo no puedo,
si verlo no consigo,
No esperes la madrugada
para confundirte con la luz
no me dejes resignado
a esperar la noche
para rogarte de nuevo.
Acércate, sombra,
déjame tu frío
para aplacar el calor que me abraza,
la fiebre de mis sueños,
el dolor de ya no tenerte…
Llorar....
Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
sábado, 24 de enero de 2009
La vida....
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